Retablo mayor
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Uno de los ejemplos escultóricos mas logrados, lo supone el monumental retablo
de alabastro del altar mayor, la idea cristalizó por fin con la contratación de la Obra en 1484,
eligiendo un boceto presentado en pintura sobre lienzo realizado por el escultor Miguel Gilbert,
posiblemente de origen alemán. Las Obras comienzan el seis de Abril y el escultor instala un taller
en el granero de la Pabostria, para tener espacio y por proximidad al templo. Miguel Gilbert
fallece el 10 de Noviembre del mismo año y se cree que no llego a realizar ningún fragmento.
Pasa el tiempo y a lo largo de veinticuatro años, no se hace nada por continuar la obra.
En 1509 el Cabildo contrata al valenciano Damián Forment para continuar con la labor de construir
un retablo “tan bueno y mejor que el de la Seo”, respetado la casi totalidad del proyecto inicial.
El artista se compromete a no recibir encargo alguno en el plazo de tres años, recibiendo del
Cabildo en pago la suma de mil ciento cincuenta ducados de oro cuando concluya.
La piedra elegida fue alabastro de Escatrón, y ante el elevado coste que se sospechaba iba a
alcanzar, se organizó una suscripción que contó con donativos del Rey Católico, y su segunda
esposa Germana de Foix (mas de 4.000 ducados), la reina Dª Juana, Felipe el Hermoso y numerosos
zaragozanos.
El 8 de Marzo de 1512, se acuerda con D. Forment el resto del retablo por el precio de 3.200
ducados de oro comprometiéndose éste a terminarlo en un plazo de siete años. El 20 de Octubre
termina el pie del retablo.
En 1515, D. Forment subcontrata con el tallista zaragozano Miguel de Arabe, las pulseras y los
doseles del retablo, así como asentar la obra, recibiendo de Forment 11.500 sueldos jaqueses.
En 1518, el cantero vecino de Jaca Juan Segura, afirma haber recibido de Forment la cifra de ciento
setenta ducados de oro por sus trabajos. En el retablo se combinan elementos góticos y formulas
medievales, y a modo de firma, nos deja al pie del retablo el retrato de su esposa Jerónima
Alboreda y el suyo propio rodeado de espigas en alusión a su apellido y con los mazos y cinceles
de su profesión. Se aprecian dos periodos en la estética de la obra, uno de 1509 a 1511 el
banco con clara influencia renacentista italiana, y de 1511 a 1515 la parte superior en la que
sus escenas tienen un claro reflejo renacentista, la última, la Resurrección es el trabajo mas
deficiente y apresurado.
Hay gigantescas figuras que llegan a medir 2,70m. de altura que muestran la intención de
monumentalidad de Forment, algunas figuras tienen los pies desnudos como el apóstol San Juan.
Ante el retablo, esta la mesa del altar también de Forment, que contiene los restos de San
Braulio. Posteriormente, se colocó ante el retablo una balaustrada de latón dorado, diseñada por
Atienda y confeccionada por los maestros broncistas Mariano Español de Zaragoza, Teodoro Molas
y José Arribas de Logroño, con la que se cerró el presbiterio. El retablo quedo consagrado en
el templo gótico en 1.515, trasladándose al nuevo templo el 11 de Octubre de 1.718.
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